Hace diez años, tres antes de la caída en picado, España era el país europeo con más complejos multisalas. Y en el 2010, casi un tercio de los mayores complejos europeos estaban en España, a pesar de que es el quinto país de la UE por población. El boom inmobiliario que hizo crecer el precio del suelo céntrico, las facilidades para construir en las periferias y la regulación a la medida de las leyes municipales han roto para siempre la historia de un siglo de exhibición. Al mismo tiempo, cientos de miles de espectadores en ciudades pequeñas y medianas se quedaban sin salas de cine donde acudir. Esto no ocurre en las mismas proporciones en los países vecinos. Un conocido me transmitía hace unas semanas su sorpresa tras un viaje por la isla de Cerdeña, donde en cada pueblo encontraba una sala de cine.
Título: "La exhibición cinematográfica en España"
Autor: José Vicente García Santamaría
Editorial: Cátedra