Cine en serie: "Prisoner", o dos esposados contra el mundo
Querido Teo:
"Prisoner" empieza con una idea de thriller clásico: una funcionaria de transporte penitenciario tiene que llevar a un preso peligroso hasta el Old Bailey, el tribunal central de Londres, para que declare contra una organización criminal. No te reviento nada si te digo que el traslado salta por los aires. Combínese con otras ideas clásicas memorables, "Fugitivos" (1958), película de Stanley Kramer con Tony Curtis y Sidney Poitier; más la película de Alfred Hitchcock "39 escalones" (1935). Lo interesante es que, en manos de Matt Charman, esa premisa no funciona solo como un motor de persecuciones, disparos, túneles, furgones y respiración entrecortada, sino como una pregunta sobre la confianza. ¿A quién crees cuando todo se derrumba? ¿Al sistema que te ha colocado en medio del desastre o al hombre que, sobre el papel, representa todo lo que deberías temer?




